Bolivia denunció un intento de magnicidio contra el presidente Luis Arce en 2020

El ministro de Gobierno Eduardo del Castillo dio detalles de los movimientos del grupo de sicarios y paramilitares venezolanos y colombianos en los días previos y posteriores a las elecciones del 18 de octubre del año pasado.

Internacional 19 de octubre de 2021
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El ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo del Castillo, denunció un intento de magnicidio contra el presidente Luis Arce en el que habrían estado involucrados los responsables de la muerte del mandatario de Haití, Jovenel Moise. El supuesto plan encabezado por el exministro de Defensa actualmente prófugo, Luis Fernando López, fue revelado este lunes por el ministro del Castillo, quien presentó un informe que detalla ingresos, movimientos y reuniones del grupo de sicarios y paramilitares en los días previos y posteriores a las elecciones del 18 de octubre de 2020. Además de coincidir con el primer aniversario del triunfo de Arce en las urnas, la explosiva revelación llega en un momento de alta tensión entre el oficialismo y la oposición, decidida a marcar el terreno con marchas y paros cívicos.

 Intento de magnicidio
"Existió un intento de desestabilizar el país mediante un plan elaborado para no dejar a nuestro candidato y actual presidente Luis Arce Catacora asumir el mando emanado de las urnas: en Bolivia hubo un intento de magnicidio", manifestó del Castillo en una rueda de prensa en La Paz. El ministro ofreció detalles de la fallida operación tomando como base una serie de audios y documentos en los que supuestamente Luis Fernando López, exministro de Defensa del gobierno de facto de Jeanine Áñez, realizó gestiones con empresas extranjeras "para traer sicarios y paramilitares" colombianos y venezolanos a Bolivia.

"Las llamadas telefónicas y los correos electrónicos filtrados, en donde se discute el despliegue masivo de mercenarios durante las elecciones, revelan que Bolivia pudo haber visto un nuevo derramamiento de sangre en 2020", aseguró del Castillo. En junio de este año, una investigación de la revista estadounidense The Intercept reveló que Bolivia estuvo al borde de un golpe de Estado similar al perpetrado en 2019 contra Evo Morales.

La conexión con Haití
Del Castillo recordó que la policía de Haití logró detener a 21 personas involucradas en el magnicidio del presidente Moise. Entre ellas destacó a un excapitán del ejército colombiano, identificado como German Alejandro Rivera García. Según el ministro de Gobierno, Rivera García alias "Mike" fue el líder de los mercenarios que terminaron con la vida de Moise y, una vez capturado, "aceptó su responsabilidad". 

De acuerdo con la investigación presentada por el ministerio de Gobierno, Mike ingresó a Bolivia con el pasaporte número AV 969623 por la ruta Colombia-Viru Viru, el 16 de octubre de 2020. En el fallido atentado contra Arce también se menciona, entre otros, al venezolano Antonio Emanuel Intriago Valera, ferviente opositor del gobierno de Nicolás Maduro y responsable de la firma CTU Security de Miami, señalada por haber contratado a los mercenarios que ejecutaron a Moise.

Los movimientos en Bolivia
Del Castillo explicó que al menos cinco sicarios se hospedaron en el Hotel Presidente de La Paz. El dato no es menor ya que dicho hotel se encuentra muy cerca de la plaza Murillo, donde se produjo la toma de posesión del presidente Arce. Miembros del MAS decidieron hospedarse en el mismo lugar, donde confirmaron la presencia de los ciudadanos extranjeros que abandonaron el país el 22 y 23 de octubre luego de las elecciones, unos rumbo a Colombia y otros rumbo a Estados Unidos.

Ante esa situación, durante la campaña y después de la contundente victoria del 18 de octubre, el MAS decidió proteger a Arce aplicando una aceitada estrategia de seguridad. "Si ustedes pueden revisar los distintos medios de comunicación, verán que nuestro presidente y excandidato no tenía apariciones públicas en lugares abiertos, porque teníamos conocimiento de estos grupos armados que ya se encontraban dentro del territorio nacional", aseguró el ministro Del Castillo.

El contenido del audio
En la extensa nota de The Intercept se mencionan varios audios, pero este lunes el ministro Del Castillo solo mencionó uno. En el mismo se da, aparentemente, una conversación entre el exministro de Defensa Luis Fernando López y J.E.P., a quien la revista estadounidense identifica como Joe Pereira, un exadministrador civil del Ejército norteamericano que actualmente se encuentra detenido en el penal de Chonchocoro por el delito de estafa agravada, de acuerdo al diario La Razón.

Además de López y Pereira, se suma a la comunicación un tercero que oficia como traductor, identificado como Luis Suárez. Se trata de un exsargento boliviano nacionalizado estadounidense, conocido por haber promovido una agresiva campaña en Twitter contra Evo Morales durante la crisis política y social de 2019. Suárez es más conocido en Bolivia como "Cyber Rambo", y en sus redes sociales se jactó de poder hacer más con un solo clic que "todo el esfuerzo de la izquierda".

En la conversación que reveló del Castillo, la persona identificada como J.E.P. pide coordinar con el comandante de más alto rango de la policía para que los tres aviones Hércules) C-130 que posee Bolivia "recojan tropas de la base del Comando Sur" situada en Miami. "El señor ministro (por López) va a recoger a las tropas como si fueran contratistas privados, bajo ninguna representación del Estado norteamericano", detalla.

J.E.P. alardea con que puede "conseguir hasta diez mil hombres para llevar a cabo la operación", aunque no cree que sea necesario. Sobre el final del audio, se escucha la voz que respondería al exministro López: "Quiero ser bien específico, el mensaje de la lucha está en que quieren reemplazar a las fuerzas armadas bolivianas y la policía por milicias cubanas y venezolanas. Esa es la punta del hilo, es lo que va a permitir que realmente Bolivia se levante nuevamente y no permita el gobierno de Arce". Por aquellos días no se vivía la violencia de 2019 y la derecha lucía bastante debilitada, pero las intentonas golpistas no parecían detenerse.

Del Castillo reveló que los involucrados en el operativo tenían "un contrato anual inicial de 125 mil dólares estadounidenses", aunque el plan finalmente no se ejecutó. En otra de las partes del documento, se señala que "el cliente proporcionará al contratista artículos tales como rifles Hecker y Koch 416, y (pistolas) Sig Sauer 226 y Glock 17 con óptica completa".

En su informe, The Intercept indicó que los desacuerdos entre los ministros de la gestión interina de Áñez y la división dentro de las fuerzas armadas, potenciada por la abultada victoria de Arce, habrían desbaratado el plan. Sin embargo, subyacen varias dudas. Página/12 intentó comunicarse sin éxito con el ministro Eduardo del Castillo, aunque su entorno respondió que el gobierno acudirá a la justicia en los próximas horas para intentar esclarecer los hechos y saber por qué los mercenarios retrocedieron en su cometido.

Por su parte, el presidente Luis Arce se refirió a la denuncia durante un acto en La Paz en el que confirmó que hace un año quisieron atentar contra su vida, aunque no tiene miedo. Para graficar su situación, el mandatario recurrió a una frase del fallecido político y escritor Marcelo Quiroga Santa Cruz en sus tiempos de diputado socialista: "Jamás vamos a rehuir el peligro, porque mucho más temible que ese enemigo que está buscando la manera de anularnos es una conciencia culpable, y no podríamos soportarnos a nosotros mismos si no cumpliéramos nuestro deber".

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