Mauro Zárate cerca de dar el portazo

Las continuas lesiones y el bajo nivel que mostró las pocas veces que le dieron continuidad, hicieron que Mauro Zárate hoy esté cerca de despedirse de Boca.

Deportes 23 de mayo de 2021
0007615562

Esta vez parece que no hay vuelta atrás y se avecina un final abrupto, lejos del que imaginaron alguna vez Boca y Mauro Zárate a mediados de 2018. Tras un comienzo con algunas dudas, el ex Vélez alcanzó su mejor nivel bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro, pero las continuas lesiones conspiraron contra su buen rendimiento, llevando a esta situación de hoy, donde está a punto de pegar el portazo.

Al menos eso se deduce luego de una reunión que mantuvo con el entrenador Miguel Ángel Russo, en la que le hizo saber su disconformidad por el momento que está atravesando, donde no es tenido en cuenta.

Zárate renovó su contrato a mediados del año pasado, hasta fines de 2021, pero con una cláusula de rescisión a ejecutar el 30 de junio próximo, en caso de que no esté satisfecho con su presente y quiera buscar otros horizontes.

Y aunque en realidad hay culpas compartidas, pero más del lado del futbolista por no haber logrado el nivel que tuvo en Vélez o en algunos clubes de Europa, todo indica que el talentoso delantero se marchará del club.

Russo fue uno de sus primeros técnicos en su prometedora carrera, logrando bajo su conducción el título del Clausura 2005 con Vélez, pero también fue el que lo bajó a Quinta cuando vio que su ego lo estaba traicionando.

Zárate le agradeció a Russo, después de muchos años, cuando volvió a tenerlo de entrenador en Boca, porque entendió que aquella lección le sirvió de mucho en su carrera, pero la cuestión es que todas las ilusiones de triunfar con la azul y oro se desvanecieron rápidamente.

A su llegada a Boca, en 2018, más por decisión del presidente del club de entonces, Daniel Angelici, que por la del técnico Guillermo Barros Schelotto, provocó un sismo en el fútbol argentino, siendo catalogado no sólo por los hinchas de Vélez sino por el resto, con el rótulo de "traidor", ya que tenía todo arreglado para que la entidad de Liniers le comprara el pase a Watford de Inglaterra.

Cuando escuchó la oferta de Boca, consideró que era una apuesta fuerte en su carrera y no lo dudó un instante, por más que tuviese que renunciar a su condición de ídolo en Vélez y hasta pelearse con su familia, por sus raíces en ese club.

Nada de eso importó y el pueblo xeneize lo recibió con los brazos abiertos, agradeciendo su elección y esperando por todo su talento. Pero lejos de que ello ocurriera, las lesiones conspiraron en su contra y aunque Alfaro le sacó el mayor jugo posible, no pudo sostener su nivel con la llegada de Russo, llegando a esta situación de la que no parece haber vuelta atrás.
 

Te puede interesar